Literatura

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miércoles, 25 de junio de 2014

Obj. #30 Mariano Picón Salas

Mariano Picón Salas
    
(Mérida26 de enero de 1901 — Caracas1 de enero de 1965)

   Fue un  importante escritor, diplomático, académico, historiador, ensayista y político venezolano. En su obra destacan los ensayos históricos, de crítica literaria y sobre la historia cultural de América Latina, los cuales lo hicieron merecedor de ser considerado como "El mayor ensayista del Siglo XX en lengua castellana".

   La importancia de su obra radica en la perspectiva continentalista de la misma, quizás influida por los viajes que realizó desde joven a otros países del continente. Huyendo del régimen de Juan Vicente Gómez, vive una larga temporada en Santiago de Chile, donde se gradúa como Profesor de Historia en 1923, y más tarde como Doctor de Filosofía y Letras.
   Regresa a Venezuela en 1936, donde inicia una ardua labor como docente y escritor. Funda la Asociación de Escritores de Venezuela; ejerce varios cargos en el Ministerio de Educación; funda y dirige hasta 1940, la Revista Nacional de Cultura; en 1946 funda la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Venezuela, hoy Facultad de Humanidades y Educación. Trabajaba para la Academia Nacional de la Historia de Venezuela y la sección Papel Literario del periódico El Nacional . Trabajó como profesor en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos. Fue embajador en Colombia (1947-48), Brasil (1958-59), México (1962) en la UnescoParís (1959-1962).
   Recibe en 1954 el Premio Nacional de Literatura por su obra Los días de Cipriano Castro. Su último gran proyecto fue la creación del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA), el cual no pudo ver terminado a causa de su repentina muerte el primer día de 1965.

Obras de Mariano P. Salas:


Entre otras obras destacan:
  • 1917 - Las nuevas corrientes de arte
  • 1940 - Formación y proceso de la literatura venezolana
  • 1943 - Viaje al amanecer
  • 1944 - De la Conquista a la Independencia; tres siglos de historia de la cultura latinoamericana
  • 1946 - Biografía de Francisco de Miranda
  • 1949 - Comprensión de Venezuela
  • 1953 - Dependencia e Independencia en la historia hispanoamericana
  • 1954 - Los días de Cipriano Castro
  • 1955 - Crisis, cambio y tradición
  • 1955 - Los cambios de la noche
  • 1959 - Regreso de tres mundos: un hombre en su generación
  • 1965 - Tres sonetos del desengaño

Obj. #29 Ensayo de Hispanoamerica

Ensayo Hispanoamericano
   El ensayo es uno de los géneros literarios de mayor auge en la época moderna. Ese auge se debe sin duda a la naturaleza misma que presenta este género.
   El contenido del ensayo es múltiple y variado. Cualquier tema puede ser material de ensayo, aunque los temas más tratados son los filósofos, sociológicos, históricos y religiosos.
Por su estructura, el ensayo es un tratado breve donde el autor analiza un tema sin un método científico riguroso. El ensayista escribe sobre ese tema tal y como él lo ve, y lo interpreta según su postura y punto de vista.

   El ensayo americano se remonta a la época colonial, pero sólo a raíz de la Independencia se perfila como género literario. Los intelectuales de la época escribieron a favor de la autonomía política y abrieron al pensamiento nuevas formas de expresión. La expresión artística de lo ideológico fue muy buscada por los hispanoamericanos, y, por tanto, el ensayo adquiere pleno desarrollo y una alta calidad artística con la renovación de la prosa realizada por el Modernismo.

Obj. #28 Alfonso Reyes Ochoa

Alfonso Reyes Ochoa

(Monterrey, 17 de mayo de 1889 - México, D.F., 27 de diciembre de 1959)

   Fue un poetaensayistanarrador, diplomático y pensador mexicano. Se le conoce también como “el regiomontano universal”.
   Alfonso Reyes fue el noveno de los doce hijos del General Bernardo Reyes Ogazón y de Doña Aurelia de Ochoa-Garibay y Sapién, de importante familia jalisciense. Su padre ocupó importantes cargos durante los gobiernos de Porfirio Díaz (fue gobernador del estado de Nuevo León y Secretario de Guerra y Marina).
   Alfonso Reyes realizó sus primeros estudios en colegios de Monterrey, en el Liceo Francés de México, en el Colegio Civil de Monterrey, y posteriormente en la Escuela Nacional Preparatoria y en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, que tiempo después sería la Facultad de Derecho en la ciudad de México, en donde el 16 de julio de 1913 se graduó de abogado.
   En 1909, fundó, con otros escritores, el Ateneo de la Juventud, donde Pedro Henríquez UreñaAntonio Caso y José Vasconcelos Calderón, entre otros intelectuales, se organizaron para leer y discutir a los clásicos griegos, acuñar agudas reflexiones sobre la literatura y la filosofía universales, y llevar a cabo una importante labor de difusión cultural. De gran relevancia fueron las críticas que hicieron al positivismo y al desarrollo que tuvo en México durante el Porfiriato, mismas que suscitaron una verdadera revolución cultural en el país.
   En 1911, cuando tenía 21 años de edad, publicó su primer libro Cuestiones estéticas.
   La Revolución mexicana de 1910 no favoreció a la familia Reyes, que tenía buenas relaciones con la dictadura porfirista. Reyes recuerda que escribía en su cuarto de la ciudad de México con una carabina cargada, cerca de su escritorio; de vez en cuando la miraba, preguntándose si tendría que usarla [cita requerida].
   En agosto de 1912, fue nombrado secretario de la Escuela Nacional de Altos Estudios, antecedente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde impartió la cátedra de "Historia de la Lengua y Literatura Españolas".
   En 1913, su padre participó en el golpe de estado en contra del presidente Francisco I. Madero, lo que derivara en la lucha fratricida conocida como la Decena Trágica. El general Bernardo Reyes murió el primer día de combate, en el Zócalo de la ciudad de México. Alfonso Reyes escribiría luego un poema a la memoria de esa tarde. Este hecho y la posterior participación de su hermano en el gobierno de Victoriano Huerta lo hicieron marchar a Europa en junio de ese año e incorporarse a la Legación de México en Francia, puesto que desempeñó hasta 1914.

Obras de Alfonso R. Ochoa: 


Poesía

  • Huellas (1922)
  • Pausa (1926)
  • Cinco casi sonetos (1931)
  • Sol de Monterrey (1932)
  • Romances del Río de enero (1933)
  • A la memoria de Ricardo Guiralde (1934)
  • Golfo de México (1934)
  • Yerbas del tarahumara (1934)
  • Minuta. Juego Poético (1935)
  • Infancia (1935)
  • Otra voz (1936)
  • Cantata en la tumba de Federico García Lorca (1937)
  • Villa de Unión (1940)
  • Algunos poemas, (1925-1939) (1941)
  • Romances (y afines) (1945)
  • La vega y el soto (1916-1943) (1946)
  • Cortesía (1909-1947) (1948)
  • Homero en Cuernavaca (1949)
  • Poema del Cid (Traducción) (1949)
  • La Iliada de Homero. Primera parte: Aquiles agraviado. Traslado de Alfonso Reyes(1951)
  • Obra poética (1952)
  • Nueve romances sordos (1954)
  • Bernardo Mandeville. El panal rumoroso o la redención de los bribones. Paráfrasis libre de Alfonso Reyes (1957)
  • Cuatro poemas en torno a Monterrey (1957)

Teatro

  • Ifigenia Cruel (1924 las dos óperas se ha representado.
Crítica, ensayos y memorias

  • Composiciones presentadas en los exámenes de primero y segundo curso de literatura, en la Escuela Nacional Preparatoria, por el alumno... (1907)
  • Los "poemas rústicos" de Manuel José Othón. Conferencias en el Ateneo de la Juventud (1910)
  • Cuestiones estéticas, (1911)
  • El paisaje en la poesía mexicana del siglo XVI (1911)
  • El suicida. Libro de ensayos, (1917)
  • Visión de Anáhuac (1519) (1917)
  • Cartones de Madrid (1914-1917) (1917)
  • Retratos reales e imaginarios (1920)
  • El cazador. Ensayos y divagaciones (1921)
  • L'evolution du Mexique (1923)
  • Calendario (1924)
  • Simples remarques sur le Mexique (1926)
  • Reloj de sol. Quinta serie de "Simpatías y diferencias" (1926)
  • Cuestiones gongorinas (1927)
  • Fuga de Navidad (1929)
  • La saeta (1931)
  • Discurso por Virgilio (1931)
  • A vuelta de correo (1932)
  • En el día americano (1932)
  • Horas de Burgos (1932)
  • Atenea política (1932)
  • En el ventanillo de Toledo (1932)
  • Tren de ondas (1932)
  • Última Tule (1942)
  • La experiencia literaria (1942)
  • El deslinde. Prolegómenos a la teoría literaria (1944)
  • Tentativas y orientaciones (1944)
  • Dos o tres mundos. Cuentos y ensayos (1944)
  • Norte y sur (1925-1942) (1944)
  • El Brasil y su cultura (1944)
  • Por mayo era, por mayo... (1946)
  • Justo Sierra. Un discurso (1947)
  • A lápiz. 1923-1946 (1947)
  • Grata compañía (1948)
  • Entre libros, 1912-1923 (1948)
  • De un autor censurado en el Quijote (Antonio de Torquemada) (1948)
  • Panorama de la religión griega (1948)
  • Letras de la Nueva España (1948)
  • Sirtes (1932-1944) (1949)
  • De viva voz (1920-1947) (1949)
  • Mi idea de la historia (1949)
  • Junta de sombras. Estudios helénicos (1949)
  • Los nuevos caminos de la lingüística (1960)
  • A campo traviesa. Trazos de Jean-Pierre Marcillac (1960)
  • Al yunque (1944-1958) (1960)
  • La afición de Grecia (1960)
  • Albores. Segundo libro de recuerdos (1960)
  • El polifemo sin lágrimas (1961)
  • Oración del 9 de febrero (1963)
  • Dante y la ciencia de su época (1965)
  • Universidad, política y pueblo (1967)
  • Anecdotario (1968)
  • Prosa y poesía (1975)
Narrativa

  • El plano oblicuo. Cuentos y diálogos (1920)
  • El testimonio de Juan Peña (1930)
  • La casa del grillo (1945)
  • Verdad y mentira (1950)
  • Árbol de pólvora (1953)
  • Quince presencias (1955)
  • Los tres tesoros (1955)




Obj. #27 Jose Enrique Rodo

José Enrique Rodo 

        

(15 de julio de 1871 en Montevideo - 1 de mayo de 1917 en Palermo)

Ingresó con nueve años en el Colegio Elbio Fernández. Perteneció a la llamada "generación de 1900".

   Diputado por el Partido Colorado en varias ocasiones, pero crítico con el batallismo oficial del presidente José Batlle y Ordóñez, se trasladó en 1916, a Europa para trabajar como corresponsal literario de Caras y Caretas. Fue cofundador de la Revista Nacional de Literatura y Ciencias Sociales (1895-1897), y desde ese momento ejerció la crítica literaria con tolerancia y flexibilidad.

   Bajo el título común de La vida nueva, dio a conocer los ensayos El que vendrá (1897), La novela nueva  (1897), Rubén Darío. Su personalidad literaria. Su última obra (1899) y Ariel (1900). Este último, un "sermón laico" dedicado a la juventud de América, tuvo una gran repercusión en toda la América hispánica, con su visión de los Estados Unidos como imperio de la materia o reino de Calibán, donde el utilitarismo se habría impuesto a los valores espirituales y morales, y su preferencia por la tradición grecolatina de la cultura iberoamericana.

   El éxito no se repitió con sus obras posteriores: Liberalismo y jacobinismo (1906), Motivos de Proteo (1909), El mirador de Próspero (1913) y las póstumas, El camino de Paros (meditaciones y andanzas) publicada en 1918 y Nuevos motivos de Proteo, en 1927. 

Obras de Jose E. Rodo:


  •          La novela nueva (1897)
  •          El que vendrá (1897)
  •          Rubén Darío (1899)
  •          Ariel(1900)
  •          Liberalismo y Jacobinismo (1906)
  •          Motivos de Proteo (1909)
  •          El mirador de Próspero (1913)
  •          El camino de Paros (1918)
  •          Rubén Darío 2. (1920)
  •          Epistolario (1921)
  •          Nuevos motivos de Proteo (1927)
  •          Últimos motivos de Proteo (1932)



Obj. #26 Azorin

Azorín
               
(8 de junio de 1873 en Monóvar - 2 de marzo de 1967 en Madrid)


Hijo de un abogado militante del partido conservador que llegó a ser alcalde y diputado y poseedor de una importante hacienda. A los ocho años entra como interno en el colegio que los Padres Escolapios en Yecla. A los dieciséis, cursa estudios de enseñanza secundaria. En 1888 se traslada a Valencia para cursar la carrera de Derecho. 



   Colabora en distintos periódicos en los que utiliza diversos seudónimos: Fray José, en "La Educación Católica", de Petrel, Juan de Lis, en "El Defensor de Yecla", etc. Escribe también en "El Eco de Monóvar", "El Mercantil Valenciano" y en "El Pueblo". Colabora en ABC y en La Vanguardia como crítico literario. 

   Participó activamente en la vida política. Antonio Maura, y el ministro Juan de la Cierva, fueron sus máximos valedores. Entre 1907 y 1919 fue cinco veces diputado y subsecretario de Instrucción Pública. Al inicio de la Guerra Civil se refugió en Francia junto a su esposa, Julia Guinda Urzanqui. 

   Azorín fue uno de los escritores que a comienzos del siglo XX luchó por el renacimiento de la literatura española. Él mismo bautizó a este grupo con el nombre de Generación del 98. En sus escritos trata de la eternidad y la continuidad, simbolizadas en las costumbres ancestrales de los campesinos. Autor de ensayos como, El alma castellana (1900), Los pueblos (1904) y Castilla (1912), aunque se le reconoce sobre todo por sus novelas autobiográficas La Voluntad (1902), Antonio Azorín (1903) y Las confesiones de un pequeño filósofo (1904). 

   Autor también de crítica literaria que realiza en textos como Los valores literarios (1913) y Al margen de los clásicos (1915). Se convirtió en el máximo representante de la Generación del 98, movimiento literario que él definió. En 1924 fue elegido miembro de la Real Academia Española. En 1946 se le otorgó la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.

   Obras de Azorin: 


  • Notas sociales
  • Anarquistas literarios 
  •  Bohemia (cuentos)
  • Soledades
  • Pécuchet, demágogo (fábula)
  •  La evolución de la crítica
  •  La sociología criminal 
  • Los Hidalgos (la vida en el siglo XVII)
  • El alma castellana 
  •  Diario de un enfermo
  •  La fuerza del amor 
  • La voluntad 
  • Antonio Azorín
  • Las confesiones de un pequeño filósofo
  • Los pueblos
  • La ruta de Don Quijote (Viajero por la Mancha)
  • El político. Arte de conducirse en la vida
  • España. Hombres y paisajes
  • Lecturas españolas (escritores clásicos y modernos)
  • Castilla
  • Clásicos y Modernos
  • Los valores literarios
  •  Al margen de los clásicos
  • El Licenciado Vidriera (visto por Azorín)
  • Rivas y Larra. Razón social del romanticismo en España
  • Un pueblecito (Riofrío de Ávila)
  • Parlamentarismo español (1904-1916)
  • Páginas escogidas
  • Entre España y Francia (páginas de un francófilo)
  • El paisaje de España visto por los españoles
  • Madrid, guía sentimental
  • París, bombardeado (mayo-junio 1918)
  • Fantasías y devaneos (Política, literatura, naturaleza)
  • Los dos Luises y otros ensayos (Fr. Luis de Granada, Fr. Luis de León, Garcilaso, Góngora, Calderón, Cervantes y Ercilla)
  • Don Juan (Novela)
  • De Granada a Castelar
  • El chirrión de los políticos
  • Una hora de España (1560-1590)
  • Racine y Molière
  • Los Quinteros y otras páginas
  • Doña Inés (Historia de amor)

martes, 24 de junio de 2014

Obj. #25 Generación del 98

Generación del 98
   La generación del 98 es el nombre con el que se ha reunido tradicionalmente a un grupo de escritoresensayistas y poetas españoles que se vieron profundamente afectados por la crisis moral, política y social acarreada en España por la derrota militar en la guerra hispano-estadounidense y la consiguiente pérdida de Puerto RicoGuamCuba y las Filipinas en 1898. Todos los autores y grandes poetas englobados en esta generación nacen entre 1864 y 1876.
  Se basaron en la corriente opnion  del canovismo denominada regeneracionismo y ofrecieron una visión artística en conjunto en La generación del 98. Clásicos y modernos.
   Estos autores, a partir del denominado Grupo de los Tres (Baroja, Azorín y Maeztu), comenzaron a escribir en una vena juvenil hipercrítica e izquierdista que más tarde se orientará a una concepción tradicional de lo viejo y lo nuevo. Pronto, sin embargo, siguió la polémica: Pío Baroja y Ramiro de Maeztu negaron la existencia de tal generación, y más tarde Pedro Salinas la afirmó, tras minucioso análisis, en sus cursos universitarios y en un breve artículo aparecido en Revista de Occidente (diciembre de 1935), siguiendo el concepto de «generación literaria» definido por el crítico literario alemán Julius Petersen; este artículo apareció luego en su Literatura española. Siglo XX (1949). 
    José Ortega y Gasset distinguió dos generaciones en torno a las fechas de 1857 y 1872, una integrada por Ganivet y Unamuno y otra por los miembros más jóvenes. Su discípulo Julián Marías, utilizando el concepto de «generación histórica», y la fecha central de 1871, estableció que pertenecen a ella Miguel de Unamuno, Ángel Ganivet, Valle-Inclán, Jacinto Benavente, Carlos Arniches, Vicente Blasco Ibáñez, Gabriel y Galán, Manuel Gómez-Moreno, Miguel Asín Palacios, Serafín Álvarez Quintero, Pío Baroja, Azorín, Joaquín Álvarez Quintero, Ramiro de Maeztu, Manuel Machado, Antonio Machado y Francisco Villaespesa.
   La crítica al concepto de generación fue realizada 
inicialmente por Juan Ramón Jiménez en un curso dictado en los años 50 en la Universidad de Puerto Rico (Río Piedras), y luego por un importante grupo de críticos que va desde Federico de OnísRicardo GullónAllen W. PhillipsIvan Schulman, y termina con las últimas aportaciones de José Carlos MainerGermán Gullón, entre otros. Todos ellos han puesto en duda la oposición del concepto de generación del 98 y de modernismo.


                                            

Obj. #24 El Teatro del Absurdo

El Teatro del Absurdo 
                           









    





















El Teatro del absurdo abarca un conjunto de obras escritas por ciertos dramaturgos estadounidenses y europeos durante las décadas de 1940, 1950 y 1960 y, en general, el que surgió a partir de la obra de aquellos. Se caracteriza por tramas que parecen carecer de significado, diálogos repetitivos y falta de secuencia dramática que a menudo crean una atmósfera onírica. El teatro del absurdo tiene fuertes rasgos existencialistas y cuestiona la sociedad y al hombre. A través del humor y la mitificación escondían una actitud muy exigente hacia su arte. La incoherencia, el disparate y lo ilógico son también rasgos muy representativos de estas obras comunes.


Muchos ven el Teatro del absurdo como unas obras sin explicaciones lógicas y sin sentido. Se resalta la incongruencia entre el pensamiento y los hechos, así como la incoherencia entre las ideologías y los actos. Los personajes tienen un gran obstáculo para expresarse y comunicarse entre ellos mismos constantemente. En las obras, definitivamente el decorado y las escenografías (al igual con los objetos y los accesorios utilizados) juegan un papel muy importante como contraste con el contenido de las mismas, porque presentan imaginariamente la realidad de los mensajes que se pretenden llevar. Se presenta todo en un marco de un mundo vacío y con objetos muy pesados que terminan dominando a los personajes. Toca temas muy importantes, relacionados, por ejemplo, con cuán susceptible se encontraba la civilización después de una gran batalla como lo fue la guerra mundial. Se percibe a través de sus personajes la des-organización que existía hasta en la manera de comunicarse unos a otros, donde muchas veces no había un punto de acuerdo entre todas las partes, pero si un abuso de poder, donde los ricos y poderosos atropellaban a los más débiles y a los que menos posibilidades tenían para sobrevivir ante tanto caos y confusión. Lo interesante del Teatro del Absurdo es que no da las respuestas que esperamos, o las que creemos que vamos a esperar, sino que nos deja a nosotros la interpretación y el análisis de cada una de sus obras. El término absurdo proviene del uso de la misma palabra por los pensadores existencialistas como Albert Camus y Jean-Paul Sartre.